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Reflexiones

Cuando muere su cónyuge

Viudez…algo que usted nunca hubiera esperado que suceda… Aún cuando usted supiera que su cónyuge iba a morir o que su muerte fue inesperada, de repente algo cambió y ahora se encuentra solo. Usted comienza a darse cuenta que no solo está sufriendo por su muerte, sino también por la pérdida de la amistad, de su autoestima y de su propia identidad. La muerte de su cónyuge lo ha dejado preguntándose ¿Quién soy yo ahora? ¿Qué voy a hacer? ¿Y porqué siento que 2-1= 0?

La persona que enviudó pronto se encuentra totalmente sola y apartada de los demás después de que el funeral terminó. Usted se encuentra viviendo una pesadilla! Mientras que sus amigos desearían decir las palabras correctas para compartirlas con usted, también ellos tienen miedo de ser los próximos en unírsele en su desesperación.

¿Qué me está pasando?

El sufrimiento es una reacción normal y natural ante una pérdida. Es una respuesta física, emocional, espiritual y psicológica. Es un proceso complejo que afecta cada uno de los aspectos de su vida. Amor, furia, frustración, soledad y culpa son emociones que forman parte del sufrimiento.

Puede presentar dificultades para dormir, cambios en sus hábitos alimenticios, problemas estomacales, cansancio, ganas de llorar, irritabilidad o angustia. El dolor a veces llega en oleadas que pueden ser paralizantes. Puede sentirse atontado, como si estuviera “congelado por dentro” y muy cansado. Puede que no se sienta capaz de concentrarse o ni siquiera de recordar cosas.

La depresión o la sensación de vacío pueden abrumarlo temporalmente. Puede tener dolores de cabeza, sentir una opresión en su garganta o en su pecho, dolores musculares o sensación de acidez en el estómago. El sufrimiento hace daño!

El enojo y la culpa son emociones comunes. Se siente enojado con Dios, con su cónyuge, con su familia o con las demás personas. También puede sentirse enojado con usted mismo. Los “Si solo…” y los “Si yo hubiera…” le producen un gran dolor y mucha duda. Los sentimientos de culpa generalmente acompañan o siguen al enojo. Siente ganas de apartarse de los demás y que lo dejen solo.

Entonces comienza a preguntarse sino se estará volviendo loco, pero no, esto es una parte normal del sufrimiento. Es importante entender que el sufrimiento no es señal de debilidad o una falta de fe. El dolor es el precio que pagamos por amar.

¿Cuánto tiempo puede durar el dolor?

El dolor puede durar más de lo que uno espera. No hay un tiempo determinado para el sufrimiento, aún cuando muchos esperan que “termine” rápidamente. El dolor es algo individual y cada uno sufrirá a su manera y a su debido tiempo. No hay maneras correctas o incorrectas de sentir el dolor. Solamente es su manera.

Alejarse o negar su pena solamente prolongarán la intensidad de su dolor y pueden llevarlo hacia otras reacciones más complicadas y hacia otros problemas ya sean físicos o emocionales. Permítase sufrir en cualquiera de las formas que a usted le parezcan apropiadas. No compare estilos de sufrimiento. Cada uno sufre a su manera.

Usted no podrá olvidarse de la muerte de su cónyuge, pero si podrá aprender a superarlo. Siempre habrá momentos de dolor y pena mientras recuerde su cumpleaños, el aniversario de su muerte y a medida que vayan transcurriendo todos aquellos acontecimientos que en algún momento pensaron compartir. Esté preparado para esos momentos de dolor y no se alarme si continúan a lo largo de su vida. No dejamos de amar a alguien solo porque haya muerto.

¿Qué puedo hacer ahora?

Reconocer la pérdida y los cambios que ocurrieron con ella. Su vida cambió y ahora usted es una persona diferente. Asimile esos cambios, pero no todos a la vez, sino lenta y tranquilamente comience a convertirse en esa persona que usted ya es.

Comparta sus sentimientos y sus pensamientos. Puede serle de mucha ayuda el incorporarse a un grupo de apoyo. A menudo los miembros de la familia no pueden escuchar hablar sobre su dolor porque ellos simplemente quieren que todo esto “termine rápido” o que no les duela para nada. No trate de apresurar el proceso de curación. La cura del dolor requiere de tiempo y esfuerzo. Permítase a usted mismo tiempo para sufrir y luego tiempo para curarse.

Cuídese. Preste atención a su dieta y haga ejercicios. La gimnasia es una forma excelente de reducir el estrés producido por el sufrimiento. También trate de descansar lo suficiente.

Tómese su tiempo para dedicarse a las cosas de su cónyuge. Usted no tiene que hacer nada hasta que no esté listo. No deje que otros tomen decisiones por usted. Usted puede desear regalar algunas pertenencias especiales a miembros de su familia, mientras que otros prefieren que se las embalen y guarden hasta que estén listos para enfrentarse con ellas. Muchos encuentran alivio guardando y/o usando algo que hubiera pertenecido a la persona amada. Usted no será la primera persona viuda en usar una bata que perteneció a su amor o envolverse en un sweater que todavía conserva un leve olor a perfume o a loción para después de afeitarse!

Sea considerado y paciente con usted mismo. El dolor puede ser abrumador. A menudo se siente como si uno se estuviera moviendo mucho más rápido hacia atrás en lugar de ir hacia adelante. El dolor es un poco como estar manejando un deslizador. Deténgase un momento y permítase sentir a su manera durante este tiempo. Si está cansado, siéntese. Si tiene mucha energía, realice alguna tarea. Perdónese a usted mismo por vivir cuando su amor no lo hace.

Hágase cargo de sus negocios mientras se sienta capaz de hacerlo. Muchas cosas van a necesitar de su atención inmediata mientras que otras decisiones podrán esperar. Trate de darle prioridad a sus cosas y cuando necesite ayuda, pídala. Fíjese pequeños objetivos al principio, más adelante puede fijarse objetivos más grandes. Hágase asesorar por su contador, su abogado, su familia y amigos para que lo ayuden a pasar por todo el papeleo y los detalles. Tómese su tiempo. No tiene que resolver todos los problemas ahora.

Mientras comienza a sanar, usted se sentirá capaz de sonreír de nuevo y disfrutar de la vida una vez más, pero esto le llevará cierto tiempo. No se sienta perturbado por su primera sonrisa. Eso no significa que se está olvidando de la persona amada! Significa que usted está empezando a dejar que la alegría regrese a su vida. Puede reír y llorar al mismo tiempo y la risa ayuda a reducir el estrés causado por el sufrimiento.

Reestablezca las relaciones con su fe, su familia y sus amigos. Encuentre cual es el sistema de apoyo que mejor se adapta a usted y póngalo en práctica. Pida ayuda cuando lo necesite y permítales a los demás que lo ayuden. Pero no les permita que minimicen su dolor cuando le digan que es lo que “debería” o “tendría” que hacer. Aprenda a escuchar a sus instintos. Usted tiene una gran fuente de poder dentro suyo. Confíe en usted mismo y en su sabiduría interior.

Sea creativo en su renacer y apacible en su desesperación. Haga que sus oportunidades sean completas dentro del hoy, trayéndole, no enojo y amargura, sino el recuerdo del amor y de la risa compartidos. Su persona amada ha muerto, pero el amor que ustedes compartieron nunca podrá ser destruido. Aún cuando la muerte hizo su aparición, el amor nunca desaparecerá.