La muerte de un compañero de trabajo puede ser más difícil de lo que uno imagina. Las relaciones laborales implican trabajo en equipo, colaboración y, a veces, tensiones. La dinámica laboral y la naturaleza de la relación influirán en el duelo. Alguien a quien veías e interactuabas a diario —probablemente más que a tus amigos más cercanos— ya no está. Esto puede contribuir al estrés laboral, que puede ser difícil de sobrellevar porque no conoces a su familia o tu empleador espera que todo siga igual. Si bien no puedes controlar tu entorno laboral, hay cosas que puedes hacer para sobrellevar el duelo.

Aquí hay algunas cosas a tener en cuenta:

  • Involucre a sus compañeros de trabajo : brindar la oportunidad de compartir. Escuchar a los demás puede ser útil.
  • Tómate un tiempo fuera del trabajo : las restricciones laborales pueden impedirte procesar esta pérdida o hablar de ella con la franqueza que deseas. Busca apoyo tanto dentro como fuera del trabajo. Considera maneras en que tus compañeros puedan honrar a la persona fallecida, como participar en una caminata, apoyar a una organización benéfica, organizar un evento o reunión anual, o brindar apoyo a la familia, entre otras opciones.
  • Acércate a la familia : a menudo, las familias quieren saber que su ser querido importaba en el lugar donde pasaba la mayor parte del tiempo. Comparte tus experiencias y escucha las suyas. Muchas familias se sienten dolidas cuando los compañeros de trabajo y los empleadores no se ponen en contacto con ellas.
  • Fomenta el diálogo en el trabajo: no hablar del tema no es una estrategia útil. Aunque a alguien no le cayera bien la persona fallecida, aún existen sentimientos y recuerdos asociados a ella. Algunas culturas laborales están desactualizadas en cuanto a políticas y comunicación, lo que puede generar estrés adicional. Identifica a quienes estén dispuestos a hablar abiertamente, compartan sentimientos similares a los tuyos y valoren tu duelo. Es probable que te agradezcan que hayas iniciado la conversación.
  • Hacer ejercicio es beneficioso, ya que el duelo no es solo una emoción. Viene acompañado de fatiga y otros malestares. Si puedes, el ejercicio es una estrategia saludable para afrontarlo.