Comunicar el fallecimiento de un ser querido a familiares y amigos suele ser un proceso difícil y emocionalmente agotador, especialmente si la muerte ocurrió de forma inesperada.
Para evitar sentirte abrumado, es importante recordar que no tenés la obligación de notificar a todo el mundo de inmediato. Por lo tanto, el primer paso recomendable es hacer una lista priorizada de contactos. En primer lugar, comunicate con los familiares más íntimos. Posteriormente, podés avisar a las personas menos cercanas.
Consejos para organizar la notificación a allegados
Si la lista de personas a las que debés avisar es extensa, no dudes en pedir ayuda a tu entorno. A continuación, te compartimos algunas pautas útiles:
- Llamadas personales: Hablar directamente por teléfono o en persona resulta reconfortante. Además, permite compartir recuerdos significativos que no suelen surgir por otros medios.
- Redes sociales: Es una herramienta eficiente, pero conviene usarla con cautela. Por esta razón, notificá primero a los más allegados en privado para evitar que se enteren por una publicación pública. Sin embargo, las redes son ideales para difundir los detalles del servicio funerario.
- Avisos fúnebres o esquelas: Publicar una nota en el periódico local ayuda a llegar a viejas amistades. Asimismo, la empresa funeraria puede asistirte en la redacción y publicación del texto.
Cuidá tu bienestar durante este proceso
La forma en que elijas dar la noticia es una decisión completamente personal. En consecuencia, no olvides priorizar tu propia salud mientras atravesás este momento:
Descansá lo suficiente: Tomarte pausas y dormir las horas necesarias te permitirá conservar la energía física y mental.
Mantené hábitos básicos: Es fundamental comer bien y mantenerte hidratado.